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lunes, 16 de marzo de 2015

Un neonazi descubre en televisión que tiene antepasados negros

Un conocido neonazi de Estados Unidos se enteró en un programa de la NBC que tiene antepasados negros

Craig Paul Cobb es un estadounidense de 62 años que basa su vida en el hecho de que unas personas son superiores a otras simplemente por su raza y el color de su piel, y esto se traduce en que unas  tienen  derechos que otras no deberían tener.

Pero este neonazi se ha llevado una gran decepción en un programa de entrevistas que se emite en la NBC. El hombre tuvo que escuchar como la presentadora, para más inri de color, Patricia Goddard, le leyó los resultados de su prueba de ADN, que revelaban que el 86% de su herencia genética era blanca pero el 14% restante era de antepasados subsaharianos.

El hombre no se tomó demasiado bien estos resultados y dijo que eran poco creibles y fruto de unos "ejecutivos cobardes" que solo querían montar escándalo. Además, acusó al programa de promover el multiculturalismo.

Este hombre pretende convertir la pequeña villa de Leith, en Dakota del Norte, en un lugar donde no pueda residir ninguna persona de color. La fachada de su casa está llena de de esvásticas y cruces gamadas.

Fuente: Diario de Ibiza

Retiros en Ibiza

Retiros de yoga, ayunos, curación holística - Ibiza marca la pauta de lo que es un perfecto espacio de bienestar.
Ibiza marca la pauta de cómo deberían ser unas vacaciones retiradas del mundanal ruido buscando el bienestar personal. Desde el ayuno a la desintoxicación, terapias holísticas, desarrollo personal mediante 'life coaching' y la práctica del yoga como guía espiritual y de sabiduría, todas son experiencias que potencian su calidad de vida.

Imagínese totalmente relajado en alojamientos de primerísima categoría con vistas y panorámicas impresionantes, rodeado de paz y armonía total, sintiéndose renovado completamente a todos los niveles (en Mente, Cuerpo y Alma), con la asistencia experta de los mejores terapeutas y profesores.

Ibiza Spotlight elige solo a los mejores, y lo que es más importante, elige a los terapeutas y profesores que nos han sido altamente recomendados o directamente han sido probados por nuestro equipo.

Fuente: Spotlight

sábado, 14 de marzo de 2015

Leyendas de Ibiza

     Desde tiempos inmemoriales, Ibiza y Formentera son el escenario de una serie de leyendas y/o misterios con cierta base histórica, que a pesar de su arraigo y difusión, no dejan de ser una serie de fabulosas historias que con cierto ingrediente fantástico, se fueron transmitiendo de generación en generación, de siglo en siglo, aumentando su fantasía y/o distorsionándola. Los autores clásicos a los que se atribuyen simplemente se limitaron a transcribir narraciones orales que circulaban entre navegantes o comerciantes. No obstante, otros errores se deben a las traducciones o a las interpretaciones equívocas de los textos originales, y que a lo largo de los años, se han ido asentando en la memoria de los habitantes de estas islas. De hecho, una de las más famosas leyendas atribuye el origen de Aníbal Barca en Baleares, concretamente en una misteriosa isla  llamada “Tricuadra”, asociada en la actualidad con s´Illa Plana, en la entrada al puerto de Ibiza, aunque otros la relacionan con Sa Conillera, junto a la costa de Ibiza. Como puede verse, la frontera que separa un misterio de una leyenda es muy fina, y a menudo, se confunde.

     Cuentan leyendas ancestrales que Ibiza era considerada tierra sagrada por fenicios, cartagineses e incluso romanos. El motivo por el cual esto era así no era otro que la ausencia de serpientes y animales venenosos, algo que no sucedía en otra isla mediterránea. De hecho, Formentera, en época romana, era considerada como una tierra plagada de serpientes y otros reptiles. De hecho Plinio, el Viejo escribió: “La tierra de Ebusus ahuyenta las serpientes, la Columbraria (Formentera) las engendra y son muy dañinas para todos, a menos que se traiga consigo tierra ebusitana (de Ibiza)”. En el mismo sentido se pronuncia Pomponio Mela: “Enfrente de Ibiza está Formentera, la cual me viene a la memoria porque, al ser muy abundante en muchos y maléficos géneros de serpientes, es completamente inhabitable. Sin embargo, si se entra en un lugar previamente rodeado de tierra ibicenca, es un lugar agradable y sin peligro, pues aquellas mismas serpientes que de otra manera suelen acometer a todo aquel que encuentran, huyen lejos asustadas, por el aspecto del polvo o por cualquier otra causa repelente”. No obstante, en Formentera no hay rastro de serpientes, y por lo que se sabe, nunca las ha habido. ¿Cómo se explican entonces estas crónicas? ¿Un misterio?

     No por mucho tiempo. Las serpientes a las que se refería Plinio y Pomponio son las lagartijas que aún hoy recorren su geografía. Estos testimonios hacen creer que tanto Plinio como Pomponio nunca visitaron las islas, sino que se basaron en testimonios fantasiosos de navegantes y comerciantes, que durante años sirvieron como referencia a historiadores posteriores, quienes se limitaron a transcribir los textos con otras palabras, perdurando en el error. Y en cuanto al hecho de que no existan serpientes ni otros animales similares, este podría responder a la presencia del erizo, ese animal puntiagudo e incómodo, que se habría encargado de alimentarse de estos reptiles liberando a esta tierra de este animal. No hay misterio.

     Sin embargo, Ibiza y Formentera son pródigas en leyendas y misterios que durante siglos han ido produciéndose y en algunos casos quedando en la cultura popular, llegando a ser leyenda o un simple chisme o curiosidad. En otros casos, parece que por diversos motivos, han traspasado el umbral de la leyenda y son “algo más” como veremos en esta sección. No obstante, algunos de estos misterios, como sucede con el caso de las serpientes y los reptiles que invadían Formentera, tienen una explicación histórica y lógica. En otros casos, esta explicación todavía permanece ausente.

     Esta sección, “Misterios y Leyendas”, que hemos apadrinado a pachas entre Vicente Marí y yo, se propone buscar no sólo el misterio y su origen, sino también su explicación. Uno de los temas que más nos han atraído siempre a los seres humanos son los misterios, las leyendas, lo desconocido. Por eso, creemos que Mennta debería tener una sección que abordase estos temas.

     Aquí la tenemos. Confiamos que os guste.

Fuente: David Prats

domingo, 8 de marzo de 2015

Historia de Ibiza

Se han encontrado yacimientos datados en la Edad de Bronce, tanto en la isla de Ibiza como en su hermana menor Formentera (Monumento megalítico de Ca na Costa), que prueban su población desde el 2000 al 1600 a. C.

La isla de Ibiza conserva restos arqueológicos fenicios y púnicos, pues fue un enclave comercial relevante dentro de la cultura náutica de este pueblo. Tanto en la ruta del este al oeste como al revés, la isla era punto de paso propicio para los navegantes por los vientos reinantes y las corrientes del Mar Mediterráneo. Aproximadamente a mitad del siglo VIII a. C. se funda el primer asentamiento estable en la zona S-W, el yacimiento de Sa Caleta, que se ocupará hasta finales del mismo siglo, cuando será abandonado. Es desconocido el destino de los pobladores que pudiesen encontrar estos marinos fenicios, pero a todos los efectos desaparecen como entidad propia.

Aproximadamente en la misma época se comienza a urbanizar la ciudad de Ibiza, en la misma ubicación que la actual ciudad, debido sobre todo a su gran puerto, mucho más grande que el actual y a la situación sobre una pequeña colina de unos 100 m sobre el nivel del mar. Entre el siglo VII a. C. y un momento indeterminado, la isla quedará dentro de la órbita de las polis cananeas de Oriente Medio hasta su conquista por los asirios y de Qart Hadasht (Cartago) después, hasta la destrucción de esta última por los romanos el año 146 a. C.

La ocupación extensiva de la isla hará que crezca su producción y riqueza de productos hasta ser nombrada por los historiadores romanos por su lana, higos, los vinos y su sal. Prueba de su auge económico son las acuñaciones propias hechas en la isla desde finales del siglo IV a. C. con el símbolo de la isla, el dios Bes, al que quizás se deba el nombre de ʾībošim (en fenicio, ʔybšm, interpretado como «isla de Beš» o «isla de la Fragancia», entre otras posibilidades), sincretismo del dios de la fertilidad fraternal egipcio. También es buen ejemplo de este auge la fundación en Mallorca de una serie de asentamientos económicos en la zona sur cerca de las salinas para su aprovechamiento, así como de las relaciones económicas con los isleños de la cultura talayótica.

Ibiza aparece ya durante la Segunda Guerra Púnica asediada y asolada por los hermanos Escipiones tras su victoria en Cesse, abandonada, sin ser tomada la ciudad, por los romanos, que creen que una flota cartaginesa está de camino. Aparece nuevamente mencionada como última ciudad leal a Cartago cuando el general púnico Magón huye a ella tras ser rechazado por Gadir/Cádiz. Magón se rearma en Ibiza y marcha ya a Menorca a reclutar mercenarios y fundar Mahón.

Ibiza no tarda en ser pragmática y se rinde libremente a los romanos, lo que le permite mantener sus sistemas sociales y su cultura púnica hasta bien entrado el principado romano. Es en esta época cuando Ibiza también es conocida como "Insula Augusta" en continuidad a su nombre sagrado fenicio de Isla de Bes. No tarda en recibir el estatus de municipio romano, lo cual le confiere mayores derechos. Esto, sin embargo, no pude frenar la lenta decadencia de este puerto e isla. Tras la elección de Tarraco/Tarragona como capital de la provincia de la Tarraconesis, el tráfico marítimo cambia y empieza a tomar unas rutas más cercanas a la recién conquistada Mallorca (123 BC).

Semis romano acuñado en Ebusus durante el reinado de Calígula.
También los romanos comerciaron con las Islas Baleares, que poseían ciertas riquezas como la sal, higos o la extracción de minerales (minas de galena-argentífera y minio en s´Argentera - San Carlos). ʾībošim (en fenicio, ʔybšm) fue el nombre que le dieron los fenicios, y Ebusus su adaptación al latín. Junto a Formentera, se las conoce como las islas Pitiusas, debido a la abundante presencia de pinos de tres clases diferentes. Mientras en las islas mayores habitaban tribus menos desarrolladas culturalmente y con tradiciones bárbaras a los ojos de la cultura helenística, en las Pitiusas vivían gentes de tradición semita, descendientes de emigrantes de Oriente Medio, Qart Hadasht o las polis semitas del sur de la Península Ibérica. La razón para poner este nombre a las islas sólo pudo ser la de no llamarlas "islas de los cananeos", que marcaría la pertenencia a dicha órbita, pues pinos, a los que la tradición aduce el nombre, hay tantos o más en Mallorca y Menorca como en las Pitiusas.

Edad Media

La ciudad vieja (Dalt Vila) de la ciudad de Ibiza, capital de la isla.
Tras las ocupaciones vándala y bizantina (siglos VI - VIII), las islas Baleares, entre ellas Ibiza, cayeron en una etapa de anarquía. Los árabes tomaron posesión de su territorio en el 902 y se asentaron en la ciudad que hoy pervive como capital, la parte antigua de la cual recibe el nombre de Dalt Vila (ciudad alta). Llegan a la isla nuevos colonos bereberes que se suman a la población local que se convierte en su mayoría al Islam. Jaime I de Aragón concedió la reconquista de las islas Pitiusas, pertenecientes en ese momento a la Taifa de Denia, al arzobispo electo de Tarragona, Guillermo de Montgrí, que se asoció con el conde del Rosellón, Nunó Sanç, y con el infante Pedro de Portugal para el empeño. Las tropas de la corona de Aragón ocuparon el castillo de Ibiza el 8 de agosto de 1235. La población autóctona musulmana fue entonces deportada masivamente, tal como pasó en Mallorca y el Levante y se trajo a nuevos pobladores cristianos desde Gerona. Ibiza fue incorporada al recién fundado reino de Mallorca, dentro de la corona de Aragón. El reino de Mallorca no tendría cortes, por lo que el rey de Mallorca tendría que acudir a las de Aragón para prestar homenaje al rey.

Edad Moderna
En esta época, Ibiza es una isla con una economía pobre y algo ajena a los avatares de esta época. Sin embargo, varios sucesos afectaron de forma importante la historia ibicenca en estos siglos.

Durante casi toda la Edad Moderna, al igual que el resto del Mediterráneo Occidental, Ibiza sufrió constantes ataques de la piratería berberisca, animada también por el Imperio Otomano. Las numerosas incursiones piráticas marcaron profundamente a la población, tanto a nivel cultural como material. Así, numerosas construcciones tradicionales ibicencas (iglesias, casas, mansiones...) poseen refugios o escondites para evitar a posibles incursores. Dichos ataques, fueron también la causa del despoblamiento de Formentera en todo este periodo. Igualmente, se realizaron numerosas construcciones defensivas destinadas a proteger las costas ibicencas. Destacan los numerosos torreones defensivos en todo el contorno costero y las grandes murallas que rodean Dalt Vila. Tanto los torreones como la muralla, fueron patrocinados por la corona de cara a favorecer la defensa de la isla dentro de los intereses españoles en el dominio del Mediterráneo. En concreto, la muralla debe mucho a la actuación de Felipe II.

Puig de Missa en Santa Eulalia del Río.
Dentro de las revueltas acaecidas en Mallorca durante las germanías, el obispo de Palma huyó hacia Ibiza para salvarse de los agermanados.

Al igual que el resto de la corona de Aragón, durante la Guerra de Sucesión Española, Ibiza se declaró partidaria del archiduque Carlos de Austria (futuro Carlos VI del Sacro Imperio Romano Germánico) entrando en guerra con los partidarios de los Borbones, y fue de las últimas zonas de la corona de Aragón en caer bajo su dominio. Tras la guerra, por los Decretos de Nueva Planta se abolieron las instituciones organizativas tradicionales de la isla, viéndose sustituidas por organizaciones siguiendo el modelo castellano. Así, la Universidad (Universitat, órgano de gobierno insular de Ibiza y Formentera), fue convertida en un ayuntamiento al estilo castellano y se dividió la isla en 18 municipios frente a los cuatro cuartones (quartons) tradicionales. Sin embargo, la dispersión de la población y la ineficacia de los municipios, llevó a que se volvieran a implantar los cuartones, que coinciden con la división municipal actual de la isla. La dispersión poblacional en el campo ibicenco, hizo también que se tendieran a vincular las poblaciones a las parroquias, hecho que se observa en que casi todos los pueblos y ciudades de la isla tienen nombres de santos.

En 1782, Carlos III otorga a la actual ciudad de Ibiza el título de ciudad y constituye un obispado en la misma. Esto separa a Ibiza de la diócesis de Tarragona, a la que estaba adscrita desde la Edad Media.

Edad Contemporánea
A lo largo del siglo XIX, Ibiza experimenta un cierto crecimiento demográfico que provoca importantes tensiones dada la pobreza de la isla. Esto desarrolla cierta emigración hacia Cuba y Argel.

Al estallar la guerra civil en julio de 1936, Ibiza cae bajo el control del ejército sublevado. Sin embargo, todavía es tomada en agosto por una columna republicana procedente de Barcelona, durante el llamado desembarco de Mallorca, para volver a cambiar de manos de nuevo en septiembre, quedando definitivamente en la zona franquista. Durante este primer año de guerra, y tras cada nueva ocupación de la isla, se producen una serie de detenciones y ejecuciones arbitrarias de signo ideológico por parte de ambos bandos.

Ibiza ha mantenido siempre una fama de lugar de potencial místico; fue un punto de referencia en los años 60 y 70 para la cultura hippie y para muchos viajeros. Fue visitada por Pink Floyd, que le dedicó una canción a un bar célebre en la isla en el disco More.

Fuente: Wikipedia